Reglas de oro para mantener el orden en casa

13/08/2020

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Reglas de oro para mantener el orden en casa

Si mirás a tu alrededor, y todavía está la ropa que ayer lavaste y nunca llegaste a doblar, los zapatos o pantuflas  que se amontonan al lado de tu cama, el tornillo de tu mesa del comedor que no ajustaste y que hace que se tambalee, notás cómo tu ansiedad y frustración van subiendo a la vez que tu energía para hacerle frente a ésta avalancha de tareas disminuye hasta desaparecer. ¿Te suena esta situación? Si las respuesta es un sí, no te preocupes, porque con estas seis ideas que vamos a sugerirte, y que fácilmente integrarás en tu rutina, vas a poder eliminar el desorden, deshacerte de él definitivamente.

1. La regla de los 2 minutos.
Es un método de organización que recomienda realizar, en el mismo momento en que aparecen, aquellas actividades que pueden ser completadas en menos de dos minutos. Por ejemplo, el problema del tornillo del que hablábamos antes, puede resolverse con solo ir a por un destornillador y apretarlo (en menos de dos minutos), terminando esta tarea y dejando tu mente y tú tiempo libre para otras de mayor importancia. Estas actividades tan sencillas, si no se resuelven cuanto antes, van acumulándose y se convierten en un problema mucho mayor. No dejes que esto pase.

2. La regla de los 5 minutos
Esta regla recomienda que pienses "voy a ocuparme con esto por solo 5 minutos". Esta idea, en principio inofensiva (5 minutos de nuestra vida en el fondo no son nada), activará en tu mente un mecanismo que te ayudará a seguir trabajando en este asunto hasta resolverlo por completo. Nuestro cerebro se resiste a dejar tareas empezadas e inconclusas y hace que pensemos en ellas hasta que las finiquitamos. Así que, ya sabes, la próxima vez que estés remoloneando para no ordenar algún sector de la casa, piensa que solo vas a ponerte manos a la obra durante unos minutos. Verás cómo, antes de lo que piensas, habrás terminado con éxito.

3. La regla de 1 por 1.
Si tu problema es el desorden debido al acopio innecesario de cosas. Imprimí esta regla y pegala en todos los rincones de tu casa susceptibles de convertirse en un depósito: uno que entra por uno que sale. Es decir, que la próxima vez que quieras comprarte una nueva camiseta, hacelo pensando en que otra de ellas tendrá que salir de tu ropero. Y esto puedes adaptarlo a todas las estancias de tu casa: las tazas de desayuno que saturan los muebles de la cocina, las revistas que se apilan en tu living, las fundas bordadas que luchan por respirar en el cajón de la ropa blanca...

4. La regla de 365 días.
Quizás hayas leído la norma anterior y hayas dicho "ok, no voy a permitir  que nada entre sin dejar que algo salga antes pero, ¿qué hago con los montones de cosas que ya tengo?". Lo recomendable es  aplicar esta norma que recomienda eliminar de tu vida todo aquellos que lleve más de un año sin usar. Todo lo que no haya sido útil durante los últimos 365 días pude ser y reciclado, donado o tirado. Sin contemplaciones.

5. la regla de las 5 superficies.
La mesada y las bachas  de la cocina, la mesa en la que comes, la repisa del baño y el piso del living. Estas son las cinco superficies a las que los expertos del orden recomiendan dedicar algunos minutos cada noche para dejar limpias y despejadas antes de irnos dormir. Nosotros agregaríamos también la mesa de centro del living, un lugar muy propenso también a acumular cosas. Hacerlo no te llevará más de 10 o 15 minutos y despertarte y encontrar una casa limpia y ordenada supondrá empezar tu día con energía positiva.

6. La regla de un solo toque.
De todas las que hemos probado, esta es la regla más difícil de integrar a nuestro día a día pero, sin duda, es la más efectiva. Consiste en tocar solo una vez las cosas y no dejarlas hasta que estén en su sitio, como si tuvieran un pegamento que te imposibilita soltarlas hasta que no te hayas hecho cargo de ellas. Por ejemplo, recoges la correspondencia y, en lugar de dejarla en la mesa de la entrada, guardas lo importante y reciclas lo que no interesa. Nada de abandonar la ropa de noche en una silla y encargarte de ella a la mañana: la sacudes, doblas y guardas en el ropero. ¿Esa taza en la que terminas de tomarte un café? Exacto: la lavas, secas y guardas en el armario en vez de soltarla en la bacha de la cocina.

¿Te animarías a incorporarlas en casa? A nosotros nos costó un poco, pero una vez transformas éstas normas en una rutina, las haces de forma automática.